OSTEOPOROSIS: SU ABORDAJE DESDE LA FISIOTERAPIA

La osteoporosis es una enfermedad metabólica que se caracteriza por la pérdida progresiva de la cantidad y la calidad del hueso, haciendo que éste se vuelva frágil y poroso.

Los principales factores de riesgo que predisponen la aparición de la osteoporosis son el estrés, el sedentarismo, los déficits nutricionales, patologías como la diabetes o el hipotiroidismo, el consumo recurrente de tóxicos, pasar largos periodos de inmovilización, y el descenso en los niveles de estrógenos como ocurre en la menopausia.






La osteoporosis genera una disminución de la calidad de vida de las personas manifestando síntomas como:

- Mayor riesgo de fracturas, sobretodo de cadera, muñeca o cuerpos vertebrales.

- Dolores o molestias musculares.

- Pérdida de masa muscular y de densidad ósea.

- Fragilidad en los huesos.

- Deformidades.

- Inestabilidad.

- Alteraciones en el control postural.

- Deformidades de los distintos segmentos corporales.

Por ello es fundamental la prevención, actuando antes de que ésta empiece a manifestarse, y, su temprano tratamiento una vez haya aparecido.

Desde la fisioterapia apostamos por contribuir al bienestar de la persona, previniendo su aparición y su rápida progresión. Aunque el tratamiento siempre será individualizado y personalizado según las circunstancias de cada persona, algunas de las recomendaciones generales que debemos tener en cuenta son:

Ø Prescripción de ejercicio terapéutico, como pauta fundamental para fortalecer el sistema musculoesquelético. Con suma importancia en la realización de ejercicios de fuerza muscular, ya sea con pesas, bandas elásticas o con el propio cuerpo. También, será importante añadir ejercicio aeróbico y de flexibilidad articular.

Ø Actividades de equilibrio y coordinación para disminuir el riesgo de caídas.

Ø Trabajo de control postural.