DÍA MUNDIAL DE LA MENOPAUSIA

¿Qué sientes cuando escuchas la palabra menopausia? ¿Qué palabras asociadas te vienen a la cabeza?

Lo más probable es que la asocies con connotaciones negativas y tengas una mezcla de sentimientos de amor-odio hacia esta etapa porque nos la han pintado casi, como una enfermedad. Es más, pocas veces se habla de ella y somos nosotras que hasta evitamos compartir como nos sentimos por miedo al rechazo o por vergüenza, ya que entrar en esta etapa parece un antes y un después en nuestro valor como mujeres.

Todas estas creencias y tabúes que hemos creado alrededor de la menopausia nos han llevado al desconocimiento y, por ende, a la desconexión con nuestra propia naturaleza y sus ritmos.

Todo aquello que no se conoce, es mucho más difícil de entender y aceptar. Y esto es lo que nos pasa con la menopausia. No tenemos ni idea (¡ojo! Porque nadie nos lo ha contado) que cambios se dan en nuestro interior para que se manifiesten en forma de sofocos, cambio de la forma física, insomnio, osteoporosis, etc.


¿Qué podemos hacer para llegar con un estado óptimo de salud y mantener unos hábitos saludables en esta etapa?

- Abandona hábitos tóxicos, disminuye el consumo alcohol y tabaco hasta eliminarlo.

- Reduce o elimina el azúcar. Evita las galletas, magdalenas, el azúcar del café y las bebidas azucaras, incluidos los zumos naturales.

- Huye de los productos 0%, light, bajo en grasa, etc. Tu cuerpo necesita nutrientes y este tipo de alimentos no te aportan nada más que edulcorantes y azúcares.

- Llena tu nevera de frutas y verduras de temporada. Incluye una ración de verdura en los dos platos principales e intenta hacer tres piezas de fruta al día.

- Prioriza proteínas de calidad como legumbres, huevos, carnes y pescados.

- Las grasas saludables son tus mejores aliadas. Sí, has leído bien, estas grasas que tanto miedo te dan, como frutos secos, semillas, lácteos enteros, aguacate, aceite de oliva, pescado azul, etc. Son fuente de fibra, vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, etc.

- No abuses del café, especialmente pasadas las tres de la tarde. Puede alterar tus ciclos de sueño y potenciar los sofocos.

- Adquiere un hábito de actividad física diaria. Escoge una actividad que te guste, así será más fácil que la mantengas en el tiempo.